Fotografías clásicas

Fotografías clásicas
no sé el autor, pero tiene una pagina grabada

domingo, 22 de enero de 2012

Un poema


Ángel caído

Mirada transparente, ángel caído,
sumido en el abismo del pasado,
donde la tristeza nace y crece,
donde el regreso es inminente,
donde el llanto se ahoga en un sollozo,
liberando esa pena irascible y ponzoña,
tan cruel y maloliente,
tan dura y escabrosa.


Para que huir si no hay salida,
 para que progresar si hay retroceso
 siempre, una y otra vez
 vuelven sus alas a romperse.

¿No es justo? No, no lo es,
 pero ángel recoge los pedazos y alza el vuelo,
solo para decir que no hay regreso.

martes, 27 de diciembre de 2011

El rosal

Cuando tenía seis años viví con mi abuela paterna alrededor de dos años. Ella es la clásica abuela, cariñosa y hogareña, cocina delicioso, sabe hacer conservas, tortillas de harina, tejer, cocer y además arreglar el jardín. En el frente de la  casa tiene divido el porche. Por un lado unas macetas enormes con estílo rococó que contienen plantas de hojas muy grandes. Por otro lado plantas pequeñas en recipientes variados, sobre repisas de diferente hechura. Y al frente a ambos lados de la puerta principal los rosales plantados en la tierra directamente. Esos rosales son el tesoro del jardín.
 En una ocaión leí descripciones sobre las personalidades de las flores y en ellas se decía que las rosas eran presuntuosas y engreídas, ahora que lo pienso, en El Principito de  Antoine de Saint-Exúpery, también se hace alusión a esto. Pues tras esas referencias perdí el amor por las rosas, si es que alguna vez lo tuve. El caso es que se volvieron detestables, sólo por que alguien dijo que eran engreídas.
 Después de tantos años alejada de las rosas recibí como regalo una un rosal. Con motivo de mi despedida de soltera una amiga me obsequió la planta que en este contexto tiene un significado muy bonito. Las rosas son las flores de la Virgen, la madre de Dios, simbolizan la bienvenida a la familia del novio. Así que, de regreso de la luna de miel, empecé con los cuidados de mi rosal.
Sentí gran emoción cuando brotaron flores nuevas, corté un par y las puse sobre  la mesa dentro un florero pequeño. El tratamiento que le dí fue instintivo, lo podé cuando se secarón las flores lo cambié a una maceta más grande cuando lo sentí necesario y después investigué un poco.
Hace unos meses una plaga se alojó en mi jardín, fue una situación muy triste pode las plantas y las rocié con agua jabonosa. El rosal quedó muy pequeño, la maceta a donde lo cambié, le quedó grande.Sin embargo ahora me doy cuenta que fue la mejor opción, porque se llenó de hojas nuevas y tiene varios botoncitos que espero habran pronto.

Siento una gran emoción cada vez que veo un nuevo brote, o cuando las flores se abren para mostrar su belleza. Le he tomado mucho amor este rosalito, talvez saque de algún rincón el que creí perdido.

La rosa no es culpable de su belleza. Y si son engrídas es por que saben que son demacíado bellas.

Espero algún día tener un jardín de rosales como el de mi abuela.

lunes, 12 de diciembre de 2011

Época navideña

Cuando yo era niña la época navideña comenzaba después del día de Virgen de Guadalupe. Las casas se dornaban unos días antes para recibir a la imagen, se hacía un rosario, se ofrecía la cena y al día siguiente las personas regresaban por ella y la llebaban hacía otra casa, esto finalizaba la madrugada del doce de diciembre con las mañanitas. Despues de cumplir con esta tradición es que las personas empezaban a pensar sobre las festividdes navideñas.

Ahora todo es muy adelantado, apenas se acaba de pasar el día de muertos y los comercios empiezan a ofrecer luces, guirnaldas, nochebuenas y demás artículos navideños. Es entonces que surge un conflicto de intereses. Los disfraces y decoraciones de la Revolución Mexicana se encuentran revueltos con los artículos decembrinos. En un mismo aparador coinsiden trajes de manta de revolucionarios y trajes de manta de pastores, los primeros llevan rifles, machetes y carrilleras, mientras que los segundos se complementan con ovejas y regalos para el niño Dios. En las tiendas de música se intercalan corridos revolucionarios y villancicos de navidad.

En lo particular me parece que vivimos muy aprisa. Gracias a la economía que marca el ritmo de vida que debemos llevar, es que las tradiciones se mal viven. La prisa impide disfrutar y comprender a fondo las costumbres que nos dan identidad. Al final la última parte del año parece un carnaval que comienza con el Halloween, pasa por el Día de muertos, medio toca el aniversario de Revolución Mexicana, apurado se le reza a la Virgen y todo esto con la mente ocupada en la cena, las posadas y los regalos del veinticinco de diciembre.

Las celebraciones son para vivirse más que para cumplirse, si sólo damos vueltas en el ciclo anual sin profundizar en lo que hacemos habremos vivido sin sentir la vida. Las fechas de celebración sirven para dar un respiro a nustra mente y dejarla pensar.